miércoles, 20 de mayo de 2009

JuaN*: Vos sos dueña de algo que no se compra con plata.
Esmeralda*: Y con Mastercard?


Hablando la gente se entiende. Nosotros nos entendemos con un polvo y un par de lágrimas de por medio.
Se me está haciendo insostenible. No tengo ni ganas de salir a la esquina. Faltan ocho días todavía, quizás un poco menos. Pero en previa empiezo a trepar paredes. De noche me sobra cama, de día me faltan besos y mimos. Me falta ese saber que nos separa un 273.
Soy alérgica a los compromisos. No está en mi ADN la palabra noviazgo. No va conmigo. Me da rechazo. Pero a 400km tengo a la única persona que siento que logró cambiar todo eso. Al único que tiene ganas de ponerme en OFF el botoncito del Cinismo. Ese mismo que me hace llorar de la emoción cada vez que me dedica dos oraciones, o que me hace desternillar de la risa en una sesión de cosquillas. Ese que todas las noches tiene ganas de dormir conmigo y que no se cansa de escucharme. El que a la mañana mientras yo que me quedo parada enfrente del placard en cero decidiendo qué ponerme, se levanta, se cambia, pone el agua, va al baño, hace mate y me ceba. Ese que tiene fotos de su novia en el celular, el MP5 y la Palm. El mismo que cuando estamos caminando por el centro frena en todas las joyerías y las casas de ropa de bebé. O que cada vez que ve un Fitito, me lo hace notar.
Mi novio. El que hace que me den ganas de gritárselo al mundo. Para que todos sepan, que estoy de novia con un casarense de ojos verdes. La gran excepción a todo lo que no me gustaba.
Volvé gordo. Ya no aguanto extrañarte tanto.

0 Brujas tienen una Brújula en una Burbuja.: